Rebeldía emprendedora en busca de innovación

27-02-16 Nada es imposible Informe 1

Por lo general, asimilamos la rebeldía con acciones irracionales y sin sentido, fiel reflejo de la época adolescente. Sin embargo, este concepto tiene otro objetivo en el mundo emprendedor: permanecer activo para enfrentar todos los obstáculos y permitir la constante búsqueda de innovación y mejora de soluciones.

“Emprender significa llevar adelante la implementación de un nuevo negocio que significa el del desarrollo de soluciones a oportunidades de negocio”, afirma Claudio Pietrantueno, profesor asociado de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) y profesor titular de Evaluación de Proyectos de la Universidad Abierta Interamericana (UAI).

“Sin pasión nada puede hacerse”, agrega Pietrantueno. La pasión derrota el miedo, un obstáculo determinante que cualquier emprendedor debe enfrentar para comenzar con su proyecto. Las dudas, preguntas y excusas bloquean el entusiasmo de llevar adelante lo planificado.

Sin embargo, la pasión no es todo. Lo será todo para los hinchas de fútbol, pero para los emprendedores también se requieren otras aptitudes y actitudes. Para empezar un proyecto, toda persona debe afrontar el desarrollo del negocio con rebeldía para revertir situaciones complejas. Hay momentos que los temores no permiten desarrollar el negocio y el potencial de cada uno. Por eso, la rebeldía llevada a la práctica es dónde se despliega toda la creatividad.

Diego Pasjalidis, experto en estrategias e innovación, cree que la mayoría de las personas no progresa por el exceso de miedo. “Justamente, menos del 10% de todo lo que imaginamos alguna vez hacer se lleva a la práctica. Si bien -a veces- se debe a razones reales de tiempo, recursos, en muchas oportunidades nos aparecen barreras internas asociadas al sentimiento del miedo: miedo al fracaso, a perder dinero, a desprestigiarme, a lo que dirán los otros… miedo al miedo en sí”, sostiene.

Emprender es mucho más que la emoción y la actitud por hacer algo que genere dinero, también requiere de conocimiento, toma de decisiones y racionalidad para conseguir los objetivos y metas proyectadas desde el comienzo del negocio.

Conocer el negocio y estar justo en el momento indicado podrían llegar a formar una fórmula perfecta para progresar. Aunque emprender no solo es eso, sino que también es “poner en marcha y funcionamiento una idea, un sueño”, coinciden los dueños de una empresa gastronómica de Bariloche que prefirieron mantener el anonimato.

Los sueños son buenos para seguir adelante ante cualquier circunstancia, pero los dueños de la empresa gastronómica coinciden en que para mantener el negocio “se necesita un objetivo, planificación y decisión. Trabajar en grupo, tener una cabeza que guíe el rumbo y una correcta distribución de tareas”.

“Las cosas se consiguen con muchísimo trabajo, esfuerzo y orden. La gente se piensa que empresas como Facebook, Twitter, Airbnb, etc. de la noche a la mañana pasaron de ser diminutos a gigantes y estar presentes en casi todo el mundo por ser simplemente una idea excelente. Eso no es así, se necesita trabajar mucho y saber muchas cosas para conseguir convertir algo tan pequeño en algo inmenso. Todos queremos crear una empresa que haga un “boom” los primeros meses o el primer año, pero eso es prácticamente imposible”, asegura el Catalán Alejandro Poveda Ortolli, CEO de Unybook, una red social para intercambiar archivos universitarios en una entrevista realizada por la agencia Adecco.

En definitiva, emprender es un camino, un sueño que se debe atravesar con esfuerzo para ir derribando los miedos y siempre hay que tener bien en claro que, como decía Nelson Mandela, “siempre parece imposible hasta que se hace”.

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